Carniceria Baranda

Carnicería Baranda es un establecimiento que remonta su fundación al año 1886. Han sido cuatro las generaciones que, a lo largo de siglo y medio, han ido conformando y definiendo un ideario de calidad en todos y cada uno de los productos que diariamente ponemos a la venta, así como del trato más cordial y respetuoso para con todos aquellos que quieran acercarse a visitarnos. 

 

El prestigio de la calidad es nuestro lema; pero desde siempre hemos pretendido que estas palabras sean algo más que un slogan publicitario. Quieren ser la expresión de una filosofía comercial en la que prima, por encima de todo, el agrado del consumidor. Y eso es algo que sólo se consigue desde el más riguroso control en la selección de las carnes comercializadas. Esa es una de las señas de identidad que han hecho de Carnicería Baranda uno de los establecimientos más selectos y dignos de confianza de nuestra región.

 

Cada animal que ponemos a la venta, ya sea porcino, vacuno o lanar, ha sido adquirido directamente a pequeños ganaderos de nuestra comarca que garantizan prácticas tradicionales de cría y engorde, muy lejos, por tanto, de los usos habituales en la ganadería intensiva. A ese respecto, disponemos de una selecta red de proveedores que nos garantizan en todo momento reses con ese grado de calidad al que, desde antiguo, están acostumbrados nuestros clientes. Desde aquí, desde la compra a pie de granja, hasta el traslado al matadero y posterior recogida de la canal sacrificada, se siguen todas las fases del proceso sin intermediación ninguna. Por lo demás, tanto el despiece como el corte de la carne se realizan siguiendo las normas y costumbres que a lo largo de generaciones  han hecho de Carnicería Baranda un modelo de exquisitez en el tratamiento y presentación del producto final. El fileteado es siempre a mano y se prescinde de métodos mecánicos que, como el de sierra, pudieran menoscabar la calidad del artículo.

 

Eso es, a grandes rasgos, Carnicería Baranda, una firma que a lo largo de décadas de trabajo meticuloso y perseverante se ha ido ganando el reconocimiento de los consumidores más exigentes.

 

Bienvenidos al prestigio de la calidad.